Mar Nuestro para los romanos, mar Blanco
para los turcos, Gran Mar para los judíos, mar Medio para los germanos, el
Mediterráneo ha recibido tantos nombres como pueblos se acercaron a sus orillas
desde la Antigüedad. Canal esencial para la comunicación de ideas, modelos y
valores, así como para el intercambio de mercancías y el comercio, fue
escenario de guerras y luchas por la hegemonía del mundo hasta entonces
conocido. Su historia es la del origen de Europa y la civilización occidental.En este segundo tomo de El
mundo mediterráneo en la Edad Antigua, Pierre Grimal narra la historia
de dicho ámbito desde los últimos años del siglo iv a.C. y todo el siglo siguiente. El
helenismo y el auge de Roma nos muestra el orden político, económico y
cultural en Oriente tras la disolución del Imperio de Alejandro y el rápido
ascenso y consolidación en Occidente de una nueva potencia, Roma. De este modo
el Mediterráneo será el límite y punto de disputa entre el Oriente helenístico,
el Occidente romano y el norte africano con el Imperio cartaginés..
